Los daños de la carpa del Circo Social no tienen un plan de reparación. La Municipalidad no intervendrá hasta tener los resultados de un examen de Contraloría; tampoco se ha destinado un presupuesto para este espacio.

“No hemos invertido un solo centavo en la carpa, porque no hay presupuesto, en las demás áreas la Municipalidad invierte unos 60.000 dólares anuales”, expresó César Guerra, director de Acción Social Municipal, entidad administradora del centro cultural Circo Social.

Aunque la carpa circense se inauguró en marzo del año pasado, no fue entregada de manera formal al Municipio, por las fallas que tenía en la infraestructura. Según Julio Bueno, administrador del contrato, esa situación genera el problema actual.

El proyecto fue promovido y financiado por la Vicepresidencia de la República, que firmó un contrato con la empresa La Fabrec, por cerca de 1.200.000 dólares para adquirir cuatro carpas, todas resultaron con fallas.

La empresa recibió el 80 por ciento del dinero, pero no cumplió con los términos del contrato, según dijo Bueno. La Vicepresidencia transfirió este proyecto al Ministerio de Cultura.

La Fabrec entró en proceso de liquidación y en mayo pasado se pidió la intervención de la Contraloría. Bueno afirmó que la Vicepresidencia no contrató la construcción de la carpa, sino adquirió una ya armada, lo que impidió la fiscalización.

Acción Social Municipal propone dos alternativas: exigir al contratista que cumpla y entregue una carpa en buenas condiciones o desarmarla, con el objetivo de ocupar ese espacio para otros proyectos sociales. El arreglo de la infraestructura no está en planes. La primera opción es difícil, dijo Bueno, por la situación de la empresa.

Proyecto

La carpa es uno de los elementos del proyecto cultural Circo Social, que en esencia es un programa que trabaja con niños y adolescentes con conflictos, mediante la enseñanza de artes circenses. Esa actividad se mantiene.

La carpa tiene capacidad para 800 personas y su objetivo era servir de escenario para eventos culturales, incluso privados. Se debía establecer un cronograma de actividades y funciones propias del centro.

Al principio, los niños y jóvenes recibían los talleres al interior de la carpa, ahora está protegida con cintas de seguridad y el ingreso está prohibido, según dijo Guerra, es una medida de precaución por el estado de la infraestructura.

 Parque Inclusivo.

El proyecto completo, que incluye el Parque Inclusivo, se inauguró el 22 de noviembre del año pasado. Ahora, el Municipio busca volver rentable ese espacio para obtener recursos para su mantenimiento. Con ese objetivo se han implementado actividades que según César Guerra, “tienen un costo mínimo”, por ejemplo, el alquiler de las canchas deportivas. (JBA)

Cuenca. 

Fuente: El Tiempo

Anterior

Girón y San Fernando firman acuerdo limítrofe

Siguiente

Don Carlos Arpi, 50 años cortando el cabello

Revise También: