Opinión

Desencanto y desilusión

Por Nicanor Merchán Luco

El Presidente de la República Lenín Moreno, en su discurso de posesión, no fue ni claro ni preciso con respecto a las políticas ambientales. Al referirse al sector petrolero y la polémica generada por ciertos proyectos dijo que a veces no hay a quién creer, y así mismo cuando se refirió al plan del buen vivir, de los sectores estratégicos, a los recursos naturales no renovables y a los hidrocarburos. Habló algo acerca de la protección de biodiversidad y el patrimonio genético y de la protección del agua. Un día más tarde, al recibir el Bastón de Mando Espiritual, del manos de los líderes indígenas en una ceremonia, en la que se reafirmó en su apertura al diálogo, dijo que apoyará al campo al que se le debe “una deuda inmensa”, y además dijo “hay que regresar a ver los ojos al campo, porque hay una deuda inmensa que todavía hay que pagar”, después concluyó “no los vamos a traicionar, vamos a estar dialogando permanentemente con ustedes”. Con lo cual se deduce que el presidente prevé el cuidado de la naturaleza, la protección de la biodiversidad y del agua, aunque no concretó una política ambiental.

El presidente Moreno, no dijo nada con referencia específica a la explotación del petróleo en Yasuní, ni tampoco a la explotación minera en el Ecuador. Algunos alcaldes del país, han emitido ordenanzas en las que se prohíbe la minería en altura, así de esta manera pasados los 3.500 metros sean cual fuesen las condiciones, se prohíbe la explotación minera en estos lugares de páramos, fuentes de agua. De la misma manera algunos prefectos del país se han pronunciado categóricamente de que no están de acuerdo con la minería en altura, lugares de las fuentes de agua, tanto por su fragilidad, cuanto porque se pone en riesgo la dotación de este líquido vital. En su discurso hizo una reiterada promesa de dialogar, así abrió una enorme esperanza a los ecuatorianos, pero a no más de diez días de su mandato, ahora solo queda un desencanto y una desilusión, una vez que la compañía minera INV Metals en su página web, publicó que ha llegado a un acuerdo con el Ministerio de Minería del Ecuador para explotar el oro en el proyecto Loma Larga de Quimsacocha.

El su sitio web dice: “la compañía prevé que el contrato de explotación será ejecutado después de la finalización exitosa del estudio de factibilidad”, la empresa minera dice que “el acuerdo sobre los términos y la forma del contrato de explotación marca un logro importante y un hito para el desarrollo del proyecto”. La minera planifica una producción anual anticipada de oro de unas 150 mil onzas y la explotación durará aproximadamente unos 12 años, con lo cual se deduce que a pesar del diálogo ofrecido la explotación minera se efectuará. La oferta del dialogo, al parecer, queda como un mero discurso, solo como una estrategia de campaña o como una propuesta demagógica. Solo nos queda esperar que no se firme el contrato de explotación con el gobierno nacional para no causar a los ecuatorianos más desencantos y desilusiones. (O)

Tomado de: El Mercurio