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Fernando Vega: Hay que votar Sí y seguir vigilando

El exasambleísta constituyente de Alianza PAIS Fernando Vega escribió el artículo‘¿Qué tal se siente, Rafael Vicente?’, ante el breve regreso del expresidente y cómo lo recibió ‘el pueblo que lo ha jubilado’. Aunque no confía del todo en el Gobierno de Lenín Moreno, apoyará al Sí en la consulta popular.

¿Por qué dejó el sacerdocio por la política?
Todos queríamos un cambio, estábamos en un momento de ensoñación, había mucha utopía, ingenuidad y de mi parte muy poca experiencia política. En el primer día de la Constituyente me di cuenta, en especial por el discurso inaugural del presidente Correa, de que la Constitución era un pretexto.

¿Era el pretexto para justificar la revolución?
Era lo que todo el mundo esperaba, a él no le importaba tanto la calidad de la Constitución. Cuando Alberto Acosta dejó la presidencia de la Asamblea todo fue un desastre, ya no había debate serio ni diálogo con oposición. Había que sacarla como sea.

¿Se arrepiente de haber dejado el sacerdocio por ir a la Constituyente?
Me siento responsable de lo que hice, de haberme inmiscuido en lo político. Soy responsable de haber creído en los inicios de la revolución ciudadana. Sumé algo de mi popularidad a la de Correa. Yo nunca he sido de AP, no hice campaña por Correa. Pero, por supuesto, voté por Correa.

¿Eso no lo hace corresponsable de su presencia en el poder?
En eso sí y he pagado caro ese apoyo inicial, pero mi disidencia también fue inicial.

¿Por eso en su texto dice que “el triunfo nos embargaba”?
Claro, había una vanidad compartida de que estábamos en el momento histórico de que íbamos a cambiar el país.

¿La vanidad no es pecado?
¿Quién no tiene un poco de vanidad cuando se ilusiona con algo? Rafael sabe mucho de la vanidad y el narcisismo, porque en él se convirtió algo patológico. Yo no cedí a la vanidad de seguir en el candelero. Me retiré y experimenté la humillación: Dejé de existir para cualquier interpelación en los medios públicos. Había una orden de silenciar a los disidentes.

¿Cuál es el precio que pagó por apoyar a la revolución?
Me quedé sin pan ni pedazo. Una persona acostumbrada a tener una incidencia en la vida social de Cuenca pasa a ser un ciudadano de a pie, sin duda afecta psicológicamente. No estoy arrepentido ni respirando por la herida, pero he asumido las consecuencias de mis decisiones.

¿Moreno cumple con seguir la revolución pero con un estilo diferente?
Una vez que Moreno gana y empieza a recibir información en la transición se encuentra con que la corrupción del viejo correísmo es increíble. Ellos sabían del peso muerto que tenía (Jorge) Glas, pero había que seguir en el poder. Lo que no se imaginaron era que no los iba a cubrir.

¿Apoyará la consulta?
Voy por el Sí. Me parece que Moreno ha tenido la valentía de transparentar que no estaba la mesa servida, que la sociedad estaba aborregada y que quiere abrir una etapa para recuperarnos. Le cuesta trabajo porque tiene correístas enquistados y recurre a una consulta que es populista, en la que pone preguntas que todo el mundo va a decir que sí. Esa consulta le permite resolver la pelea interna de AP y luego puede dedicarse a gobernar con más libertad.

¿Cómo analiza las preguntas sobre el Consejo de Participación Ciudadana y la reelección indefinida?
Hay que votar Sí porque nos acerca al espíritu de la Constitución de Montecristi, porque ahí veíamos que el gran problema era que había líderes que se adueñaban de los partidos y se eternizaban en el poder. El Consejo fue un engendro que nos salió en la Constitución y se manipuló por Correa, arruinando una posibilidad porque sí podía haberse interpretado como un ente democrático.

¿Qué garantías de cambio hay con un ente transitorio?
La única garantía es el pueblo, si sigue pasivo entonces no pasará nada. Si después de la consulta volvemos a la casa no pasará nada, hay que seguir vigilando porque es el mismo equipo correísta que está gobernando. (I)

Fuente: El Universo