Agresores de dos perros que murieron podrían ir a la cárcel
Dos perros murieron tras sufrir agresiones reiteradas. El caso fue atendido por la Unidad de Bienestar Animal y destapó la normalización del maltrato animal, la falta de denuncias y la necesidad de cambiar patrones culturales.
Dos perros murieron tras brutales agresiones. El caso, que expone la normalización del maltrato animal, ocurrió en el sector El Inca, en el norte de Quito. En el video en que expone a uno de los agresores se puede como golpea con un palo a los animales de compañía que emiten ladridos de dolor.
Al ahondar en el caso se pudo determinar que cinco canes eran sometidos a maltrato reiterado, dos de ellos terminaron en condiciones tan graves que murieron.
Cuando el equipo de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) llegó al sitio donde estaban los animales, encontró una escena que describen como “una de las más duras de los últimos años”. Una perrita estaba encadenada, expuesta al sol, sin refugio y en pleno celo. Cuatro machos la rodeaban desesperados. Para separarlos, el tutor los golpeaba con un palo, generando heridas profundas, infecciones avanzadas y miedo extremo en los animales.
Uno de los perros presentaba lesiones severas en la cabeza, infecciones antiguas que habían evolucionado hacia una sepsis generalizada y un cuadro crítico irreversible. Otro perro, un animal anciano con problemas renales, hepáticos y tiroideos, llegó sin poder levantarse. Ambos fallecieron pese a la atención veterinaria.
Los tres sobrevivientes hoy están rehabilitados y viven en nuevos hogares. Pero el caso dejó una pregunta abierta: ¿por qué en Quito sigue siendo tan frecuente el maltrato animal?
Maltrato animal visto desde un veterinario
José Paredes, coordinador técnico de la UBA, médico veterinario, explica que la alerta empezó en redes sociales, donde el video se viralizó. El equipo acudió de inmediato pese a ser fin de semana.
“Lo que encontramos fue un animalito con infecciones antiguas, ya en sepsis; el otro no podía ni levantarse. Las lesiones eran producto directo de golpes”, relata. La gravedad no fue un hecho aislado, sino reflejo de un maltrato constante.
Paredes aclara que, aunque la percepción ciudadana es que la violencia contra animales aumenta, lo que realmente crece es la visibilidad: “Ahora la gente denuncia más. La UBA tiene apenas tres años, pero ya se atienden entre 25 y 30 denuncias diarias en todo Quito”. Aun así, el equipo de veterinarios es pequeño para cubrir toda la ciudad.
Sobre la normalización del maltrato, Paredes señala que “no podemos aceptar como normal que un animal viva encadenado, que reciba golpes o que se le deje sin cuidados. Esto debemos erradicarlo completamente”.
Maltrato animal: lo que dice la ley en Ecuador
El caso de El Inca dejó una sanción administrativa cercana a los $11.000, pero también despertó dudas: ¿cuándo estos hechos constituyen un delito penal?
Evelyn Zurita, Jefe de Asesoría Jurídica de la UBA explica que el maltrato se define desde el incumplimiento de las cinco libertades animales: acceso a alimento, hidratación, refugio, salud, comportamiento natural y libertad frente al miedo o el sufrimiento. Cuando estas libertades se vulneran, se configura el maltrato, que puede clasificarse como infracción leve, grave o muy grave.
Pero cuando de ese maltrato deriva una lesión permanente o la muerte, ya puede tipificarse como delito según el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Entre las sanciones:
- Lesiones con daño permanente: prisión de 2 a 6 meses.
- Lesiones con crueldad o tortura: prisión de 6 meses a 1 año.
- Muerte del animal: de 6 meses a 1 año de prisión.
- Muerte con agravantes (cachorro, geronte, preñez, ensañamiento, envenenamiento o cuando el agresor es el tutor): hasta 3 años de prisión.
- Abuso sexual animal: 6 meses a 1 año; si produce muerte, hasta 3 años.
Para que el delito pueda judicializarse se requieren pruebas como exámenes veterinarios, informes forenses, necropsias, videos o testimonios.
Actualmente, la UBA acompaña dos casos penales: un envenenamiento y una pelea de gallos. El resto depende de que los denunciantes activen la vía penal o de que la Agencia Metropolitana de Control interponga la denuncia.
Violencia normalizada: una mirada desde la sociología
Según Alan Recalde Sociólogo, la raíz del problema es cultural. El sociólogo explica que existe una normalización histórica del maltrato animal en Quito.
“No solo vemos golpes. Vemos negligencia, abandono, cadenas permanentes, mala alimentación, exposición al clima, y la idea de que un animal de compañía es un objeto que debe ‘portarse bien’ o ser corregido con violencia”.
Agrega que el desconocimiento de los derechos animales, y de sus necesidades básicas según su especie, contribuye al problema. Aunque existe un movimiento animalista en crecimiento, la resistencia cultural sigue siendo fuerte.
Por eso trabajan con colegios y jóvenes, para sembrar nuevas prácticas y transformar patrones que, durante décadas, se han visto como aceptables.
Denuncia el maltrato animal en Quito
Para denunciar maltrato animal en Quito, el canal principal es el formulario en línea de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio. Allí debes ingresar la ubicación exacta, describir los hechos y adjuntar fotos o videos, que son indispensables para validar y priorizar la atención. Para acceder a este formulario haz clic aquí.
También puedes presentar la denuncia de forma presencial en los balcones de servicios del Cabildo o en el Parque Bicentenario. En casos que puedan constituir delito, es posible acudir directamente a la Fiscalía.
Si se trata de una emergencia, la atención es inmediata a través del 911 (Policía Nacional) o del 123 (Agente Civil de Tránsito), especialmente cuando existe flagrancia.
La denuncia no puede ser anónima y debe contar con una identidad válida. La evidencia visual es clave para que el caso sea procesado. (EC)




