Seis cachorros vinieron al mundo en una cueva bajo un árbol en la comunidad de Moisol. El aullido de los perritos llamó la atención de los moradores del lugar, quienes tomaron esta situación como algo que no debería continuar y se han propuesto hacer de la comunidad la pionera en velar por el bienestar animal.

A través de estas publicaciones, se logró que la agrupación Alma Animal tome partido y proponga esterilizaciones a mascotas abandonadas en la comunidad o cuyos propietarios sean de bajos recursos económicos.

El análisis va más allá, y los moradores de Sula y Moisol dicen que las autoridades deben estar al tanto de esta situación y promover soluciones.

Anterior

Retraso en la recuperación de la laguna de San Martín podría afectar nueva inversión

Siguiente

Planteles educativos designados como recintos electorales tendrán clases virtuales

Revise También: