Milton Calle VallejoMejor dicho, Ecuador tiene nuevo Presidente; pues, muchos no lo apoyamos con el voto. Tampoco lo hicimos por la continuidad correísta de la revolución ciudadana. Podría, entonces, suponerse que la anulación del voto fue la posición correcta para no ser corresponsable de una eventual debacle; sin embargo, asisten serias consideraciones para quienes no tuvimos candidato en el balotaje, así: es tan corto el tiempo de ejercicio presidencial que poco podrán hacer los mandatarios electos (en el supuesto de que los opositores les permitan trabajar y no obstaculicen su gestión) que nos conformaríamos con que controle la inseguridad, se combata la delincuencia, se castigue a los responsables del estado actual del Ecuador.

Sobre todo, el pueblo que se ha pronunciado en las urnas, debe ser vigilante permanente de que no se produzcan intromisiones entre los poderes. Sería de suma importancia que no se dediquen a laborar por su entronizamiento velando por perpetuarse en el poder. Sería verdaderamente glorioso que los mandatarios elegidos pasen a la historia por su trabajo tenaz en bien del Ecuador.

En efecto, son o constituyen un gobierno de transición al que los trajo indirectamente el gobierno saliente que, dicho sea de paso, puso en su puesto a aquellos personajes que soñaban adueñarse del poder a como dé lugar; muchos ex asambleístas ya no tocan instrumento alguno en el concierto del que pretendieron ser sus directores. La histórica declaratoria de la “muerte cruzada” ojalá sirva para que cada poder asuma el papel que le compete en el esquema político general del Ecuador.

Parece ser que sería obvio que el presidente Noboa se convierta en el ejecutor de los anhelos de su padre que por cinco veces luchó por la presidencia y que en una de tales participaciones le fue birlado el triunfo por las mañosas acciones de aquellos de corazones ardientes.

El currículo que ostenta el nuevo presidente, no será garantía de éxito si no se aplica a fondo en el control del peculado y en la persecución de los especuladores.

“!Adelante Ecuador, adelante!” lo repetimos con vehemencia y estricta sujeción a su real significado.

Dr. Milton Calle Vallejo

Anterior

VIDEO: cascada de Hollín se desborda en Napo y arrastra a turistas

Siguiente

¡Salvó el punto! Ecuador no puede en casa y se conforma con el empate ante Colombia

Revise También: