Diario El Tiempo de Colombia
Primero fueron los indocumentados, luego personas con estatus legal, como los amparados por una solicitud de asilo, permisos temporales de residencia, personas con visado de estudio o trabajado y hasta portadores de ‘green card’, pero, ahora, ni los mismos estadounidenses se salvan de la ofensiva del presidente Donald Trump para deportar a millones. 

Donald Trump endurece su política migratoria contra naturalizados  
Desde el pasado 11 de junio de 2025, el Departamento de Justicia viene implementando una nueva política con el objetivo de revocar la ciudadanía y expulsar del país a personas “naturalizadas”, es decir, extranjeros que cuentan con la nacionalidad estadounidense luego de un largo y riguroso proceso legal que suele tardar entre tres y cinco años, dependiendo del origen de la solicitud. 

Entre ellos, además, figuran personalidades públicas como el multimillonario Elon Musk, de origen sudafricano, o Zohran Mamdani, nacido en Uganda y quien acaba de ganar las primarias demócratas para competir en noviembre por la alcaldía de Nueva York y a los que incluso el presidente Trump amenazó con deportarlos esta semana si se enfrentan a sus políticas. 

Donald Trump deportaciones 2025:

La nueva directriz, además, otorga a los fiscales federales mayor discrecionalidad para iniciar procesos civiles de desnaturalización y les ordena “dar prioridad” a casos en los que una persona haya “obtenido ilegalmente” la ciudadanía o la haya adquirido mediante “ocultamiento de un hecho material o por tergiversación intencional”. 

Según el memorando, el enfoque se concentra en revocarle la ciudadanía a individuos involucrados en delitos graves como crímenes de guerra, asesinatos extrajudiciales, abusos a los derechos humanos o delitos como fraude, pertenencia a pandillas o cualquier conducta que suponga una “amenaza continua” para la seguridad de Estados Unidos. 

Las figuras públicas que estarían en riesgo de deportación  
Paralelamente, también contempla iniciar procesos contra personas que hayan mentido en formularios migratorios, cometido fraude médico o financiero contra Estados Unidos o personas individuales. 

La decisión viene generando inquietud y muchas preguntas entre juristas y organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes. 

“En cierto sentido, se está creando una segunda clase de ciudadanos estadounidenses. Se trata de un enfoque que, lejos de garantizar justicia, socava la estabilidad jurídica de quienes ya habían sido plenamente reconocidos como ciudadanos”, afirma Sameera Hafiz, directora del Centro para Los Recursos Legales de los Inmigrantes. 

Qué implica el proceso de desnaturalización en Estados Unidos  
Los abogados también advierten que podría abrir la puerta a decisiones arbitrarias, con consecuencias desproporcionadas para personas que cometieron errores menores u omisiones no intencionales en sus procesos de naturalización. 

Lo que más preocupa a los expertos es que, a diferencia de los procesos penales, los procedimientos civiles de desnaturalización no garantizan el derecho a un abogado público, lo cual deja a los acusados en situación de desventaja, especialmente si carecen de recursos para contratar representación legal. 

Donald Trump deportaciones masivas:

Así mismo, el estándar de prueba en procedimientos civiles es menos exigente que en los penales, lo que fortalece la mano del Gobierno para avanzar en estos casos. 

Aunque se desconoce el número de personas que ya estarían siendo procesadas por esta vía, recientemente los medios de comunicación en el país reportaron sobre el caso de Elliott Duke, un veterano del ejército estadounidense nacido en Reino Unido al que se le retiró la ciudadanía el pasado 13 de junio. 

Duke había sido condenado previamente por distribuir material que contenía abuso sexual infantil, un crimen que no reveló durante su proceso de naturalización. El caso fue citado por el propio Departamento de Justicia como ejemplo de su nueva prioridad. 

Aunque este tipo de casos ha existido históricamente, su uso ha sido excepcional. Bajo las nuevas directrices, el número de personas sometidas a procesos de desnaturalización podría incrementarse sustancialmente. 

Los casos más polémicos: Mamdani y Musk en el centro del debate  
Sobre el caso de Mamdani, el candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York, de 33 años, nació en Uganda de padres indios y se convirtió en ciudadano estadounidense en el 2018. 

Desde la semana pasada y tras su sorprendente victoria en las primarias, Mamdani viene siendo atacado por ciertos sectores de derecha que lo cuestionan por su origen musulmán, la defensa que ha hecho de los derechos del pueblo palestino y su orientación socialista -se describe como un socialdemócrata-. 

Pero la controversia se intensificó tras las declaraciones del congresista republicano Andy Ogles, quien solicitó formalmente la apertura de una investigación a su proceso de naturalización de Mamdani, alegando que este podría haber ocultado vínculos con el “terrorismo”. 

Ogles sostiene que Mamdani habría apoyado a una organización vinculada con Hamas y citó una canción de rap en la que el político se refiere a personas condenadas por ser parte de una organización que apoya a este grupo como “mis chicos”. 

Durante una rueda de prensa en la inauguración de un nuevo centro de detención para inmigrantes en los Everglades, en Florida, Trump describió a Mamdani como “un comunista puro” y sugirió que su ciudadanía podría haber sido obtenida ilegalmente. 

“No necesitamos un comunista en este país. Pero si tenemos uno, voy a vigilarlo muy de cerca en nombre de la nación. Mucha gente dice que está aquí ilegalmente. Vamos a revisar todo”, dijo el mandatario. 

Mamdani denunció las acusaciones como una ofensiva islamofóbica motivada por su fe musulmana y su origen extranjero. “El presidente de los Estados Unidos acaba de amenazar con arrestarme, despojarme de mi ciudadanía, encerrarme en un centro de detención y deportarme. No porque haya violado la ley, sino porque me niego a permitir que ICE aterrorice nuestra ciudad”, dijo el candidato a través de la red social X. 

Agregó, también, que los ataques del presidente eran un intento deliberado por silenciar a quienes se atreven a cuestionar el statu quo: “Sus declaraciones no solo representan un ataque a nuestra democracia, sino un mensaje a cada neoyorquino que se niega a esconderse en las sombras: si alzas la voz, vendrán por ti. No aceptaremos esta intimidación”. 

Trump, en otro acto reciente, incluso amenazó con cortar los fondos federales a Nueva York si Mamdani resultaba electo alcalde durante las próximas elecciones y a lo que ahora se suma la amenaza de desnaturalizarlo. 

¿Qué pasa con Elon Musk?
En el caso de la pelea con Musk, quien es originalmente de Sudáfrica, tiene pasaporte canadiense y se hizo estadounidense en el 2002, la tensión se volvió a prender esta semana luego de que el magnate saliera lanza en ristre contra el proyecto de ley que acaba de aprobar el Senado y donde se autorizan fondos para implementar buena parte de la agenda del mandatario republicano. 

De acuerdo con el multimillonario, el proyecto no solo le añadirá una montaña de deuda a la ya abultada cuenta estadounidense sino que pondrá en reversa décadas de progreso en el avance de energía renovable y transición hacia carros eléctricos (el proyecto elimina todos los fondos para ambos fines, algo que lo afecta directamente a Musk como dueño de Tesla). 

El magnate incluso amenazó con crear un nuevo partido si el proyecto es aprobado y prometió financiar campañas políticas para derrotar a los congresistas que voten afirmativamente. 

Este martes, en una entrevista con el canal Fox News, el presidente de EE. UU. respondió advirtiendo que podría cancelar todos los contratos del gobierno con Musk y hasta deportarlo a Sudáfrica. 

Sin las ayudas del Estado, afirmó Trump, el empresario “probablemente tendría que cerrar y regresar a Sudáfrica”. Luego, en un intercambio con periodistas donde se le preguntó por la posible anulación de su ciudadanía, el mandatario dijo que era algo que estaban revisando. “No lo sé. Vamos a mirarlo todo”, dijo el líder republicano. 

El pasado migratorio de Elon Musk 
Desde hace meses, incluso durante la campaña presidencial, han circulado historias sobre el pasado migratorio de Musk. Algunos reportes incluso sugieren que el multimillonario habría trabajado ilegalmente en EE.UU. cuando se mudó al país y, por lo tanto, su ciudadanía podría ser revocada. 

Eso, por lo menos, es lo que viene proponiendo Steve Bannon, ex jefe de gabinete de Trump durante su primer mandato y muy cercano a la Casa Blanca también en este segundo periodo. 

Si bien suena impensable un proceso para desnaturalizar y deportar al hombre más rico del mundo, cualquier cosa podría pasar. Sobre todo, porque, como la indica la nueva directriz del Departamento de Justicia, si Musk realmente mintió en alguna de las etapas en su proceso de naturalización, eso podría ser causal para una anulación. 

Fuente: El Comercio

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