El presidente ecuatoriano Lenín Moreno anunció el martes un paquete económico que implica medidas de austeridad fiscal, contribución económica de empleados públicos y refinanciamiento de la deuda, entre otros, para afrontar las consecuencias económicas provocadas por el brote de COVID-19 y de la sensible reducción en los precios del petróleo.

En cadena de radio y televisión, el mandatario dijo que “circunstancias tan complejas como las que vivimos ahora necesitan decisiones responsables. La patria requiere de este esfuerzo y que ese esfuerzo venga acompañado del compromiso, aporte y solidaridad de todos”.

Añadió que ha dispuesto un recorte presupuestario de 1.400 millones de dólares, exceptuando el sector de la salud; un aporte temporal de un porcentaje –que no detalló– del salario de los empleados públicos, una contribución del 5% del valor de los vehículos con valor superior a los 20.000 dólares, refinanciamiento de la deuda externa y un aumento de las retenciones impositivas a grandes empresas.

Ecuador registra un total de 14 casos confirmados de COVID-19 y cerca de 150 personas sometidas a un cerco epidemiológico para evitar su propagación.

Para la elaboración del presupuesto de este año, el gobierno había estimado el precio del barril de crudo en 51,3 dólares. La fuerte caída de la víspera a 31,13 dólares implicará un duro impacto en los ingresos fiscales. Ecuador exporta alrededor de 332.000 barriles diarios por un aproximado de 8.800 millones de dólares al año.

A su vez, el resto de las exportaciones también se han sido afectadas por retrasos y cancelaciones derivadas de la situación en China, uno de los principales mercados para los productos ecuatorianos.

Horas antes, Moreno dijo que en la mañana había hablado con representantes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial “porque independientemente de las dificultades que hemos tenido, saben perfectamente todo el empeño que le hemos puesto para cumplir con las condiciones que hemos acordado mutuamente”.

Ecuador atraviesa una situación de recurrente iliquidez de la caja fiscal. Para resolverla, en octubre intentó reducir el millonario subsidio al precio de los combustibles, lo que desencadenó violentas protestas que obligaron al gobierno a dar marcha atrás con la medida.

La iliquidez causa atrasos en el pago de los sueldos a empleados públicos y proveedores del Estado.

Fuente: www.elnuevoherald.com

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