Solicitudes de todo tipo, desde cambios de institución hasta matrículas extraordinarias, fueron presentadas por cientos de padres de familia que ayer madrugaron para cumplir estos trámites en las sedes de los colegios Octavio Cordero y Benigno Malo.

Las filas fueron considerables en la sede del colegio Octavio Cordero, donde se acogen los pedidos que corresponden al Distrito Uno; en menor cantidad acudieron al Benigno Malo, para los del Distrito Dos. También se atiende en otros centros de información en Girón, Gualaceo, La Paz, Paute y Sígsig.

Según informe de la Zonal 6 de Educación, ayer en el Distrito Uno se entregaron 1.098 turnos, hasta las 14:55, en tanto que en el dos hubo 200 y se atendió a 100 personas, hasta las 12:55.

Los trámites que se podrán cumplir hasta el 26 de septiembre son los siguientes: matrículas extemporáneas, traslados por casos de vulnerabilidad, traslados por cambio de distritos o provincia, matrículas para migrantes, verificación casos de hermanos en instituciones educativas dentro del mismo circuito, traslados a sectores rurales y casos de estudiantes que perdieron al año por segunda vez.
Espera
Durante las primeras horas de atención el caos fue evidente en la sede del Octavio Cordero, que fue necesario que elementos de la Policía Nacional impongan orden y se respeten los turnos asignados.
La espera para cumplir el trámite duró horas por la gran demanda, alrededor de 250 personas esperaban su turno sentados en sillas del auditorio de la institución donde estaban dispuestas seis mesas de atención y otro tanto esperaba de pie a la entrada de la institución.

Mariana Quinde tardó cerca de seis horas para presentar la solicitud de cambio de sede para su hija, que al final no lo consiguió. “Estoy desde las 06:00 y ya es hora de almorzar, al menos tengo cupo seguro, aunque esté en una escuela distante”, indicó.
Holger Gaona llegó a las 07:00 y al mediodía aún tenía delante suyo a más de 20 personas. Su intención también era el cambio de institución de su hijo Fernando, para que esté junto a su hermano mayor Stalin. “Hoy no trabajo y puedo hacer el trámite, lo malo es que hasta se fue el sistema por 45 minutos”, dijo.

Más atrás esperaban Irma y Carmen, madres de familia. La primera buscaba cupo para primero de básica para su hijo Nixon y la segunda un cambio de sede; por su parte Nancy, Espinosa quien el año pasado retiró de la escuela a su hija Daniela por enfermedad, buscaba que le asignen un nuevo cupo.

También los inmigrantes que vivirán en Cuenca hicieron fila. Ese fue el caso de la familia Mendoza, que llegó hace 20 días desde la ciudad de Valencia, capital del estado Carabobo en Venezuela.

Reinaldo y Rossely esperaba que sus hijos Katrina y Raziel entren a inicial y primero de básica, respectivamente. “En mi país la situación es complicada con la delincuencia, acá es tranquilo para vivir”, comentaron.

En la parte baja, Nancy Carrión, ecuatoriana que retornó de Italia, esperaba que su hijo Jinson Cevallos sea aceptado en séptimo de básica. Con documentos en mano decía que debería entrar en octavo, pero en gestiones anteriores le indicaron que debía ir en un grado inferior. “Con el sistema anterior no había tanto lío”, indicó Diana San Martín. (JBS)

Tomado de: www.eltiempo.com.ec

Cuenca.

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