Varias autoridades estatales de Estados Unidos han declarado estados de emergencia ante el avance de una tormenta invernal de gran alcance, que afectará a decenas de estados y a una porción significativa de la población nacional a partir de este fin de semana. La medida responde a los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (NWS), que advierten sobre fuertes nevadas, lluvia helada, hielo y temperaturas extremadamente bajas que podrían generar condiciones peligrosas en infraestructura, transporte y servicios básicos.
La denominada tormenta invernal “Fern” amenaza con provocar acumulaciones de nieve significativas, con pronósticos que estiman más de 30 centímetros en partes del medio y noreste del país, así como hielo en zonas del sur y sureste, lo que podría causar cortes de energía, interrupciones en el transporte terrestre y aéreo, y riesgos para la seguridad de la población.
En varios estados, incluidos Texas, Georgia, Carolina del Norte y otros, gobernadores han emitido declaraciones oficiales de emergencia para activar recursos adicionales, movilizar unidades de la Guardia Nacional y coordinar la respuesta ante las condiciones adversas previstas. Asimismo, se han emitido alertas meteorológicas para diversas regiones, con recomendaciones a la ciudadanía de tomar precauciones ante posibles apagones, carreteras resbaladizas y servicios básicos afectados.
Las autoridades del NWS han enfatizado la necesidad de seguimiento constante de las actualizaciones oficiales, la preparación de suministros esenciales y la adopción de medidas preventivas para proteger a la población vulnerable y garantizar la seguridad durante el evento climático.


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