Canibalismo y oportunismo electoral son realidades que casi siempre se han dado en el país, empero, ahora más que nunca, como que están preparándose muchos políticos para “acabar” con “colegas “y ser ellos los ungidos, sin importarles los contextos. Para conseguirlo se comen unos a otros aprovechándose de cualquier argucia para desprestigiar y hasta terminar con los compañeros de la política, aunque casi que no exista por la presencia de la tan cacareada “politiquería” caracterizada por: “el uso de artimañas, intrigas, falsas promesas, populismo y clientelismo con el fin de obtener o conservar el poder… ( IA)” .
El canibalismo electoral conlleva a soslayar a los partidos, las ideologías, lo que prima son los egos y las ansias de poder e incluso dinero. En este contexto, no escatiman esfuerzo o ardid alguno para descabezar a unos y poner a otros con el aplauso del “Gran Jefe” y con la venia oportunista de quienes se creen protegidos y hasta casi dueños del poder. A propósito, actualmente ciertos “caníbales” están angustiados a sabiendas que se los está distanciando de sus apetitos de poder por las jugarretas de algunos “ungidos” que están empeñados en cerrarles espacios hasta de AMIGO. Adicionemos que, ahora más que nunca, aparecen los “renovados oportunistas”, sin importarles las camisetas ni se diga las ideologías, lo que les interesa es llegar al cargo en función de pregonar ser los únicos salvadores de la patria. Y , en este marco de enfrentamientos reaparecen las “fanescas”, todo en función de conseguir objetivos, las más de las veces personales o de grupos.
En este panorama, emerge la interrogante: ¿Por quién o por quienes debemos votar? ¿A quién o a quienes elegiremos? En un país donde los partidos políticos están devaluados, incluso existen hasta de alquiler, y, lo más preocupante, es la presencia de no pocos “ciudadanos” desesperados por ser candidatos a todo, sin auto-evaluar sus capacidades, peor siendo sinceros con el pueblo.
En este contexto: ¿Y ahora qué?.. lectores: tenemos todavía tiempo para pensar, repensar, todo en función de días mejores para el pueblo, porque creemos que todavía existen personajes (pocos) que aspiran a ser elegidos para servir y no servirse de los demás. Hay tiempo para la reflexión.
¡De veras¡ casi nos olvidamos de mencionar que en los pueblos pequeños también los hay, y de todo…


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