Nuevamente se ha reportado en Girón una modalidad de estafa que, pese a ser ampliamente conocida, continúa afectando a la ciudadanía por la forma convincente en que actúan los delincuentes.
En esta ocasión, una adulta mayor vivió momentos de angustia tras recibir una llamada en el teléfono convencional de su vivienda. Al otro lado de la línea, un hombre se hizo pasar por su sobrino, «Carlitos», quien realmente reside en Quito. Con un tono alegre, le manifestó que viajaba hacia Girón para visitarla y que en pocas horas estaría llegando.
Tiempo después, el mismo sujeto volvió a comunicarse, pero esta vez con un tono de desesperación. Entre sollozos, le indicó que, cuando estaban por llegar, él y un amigo habían sido retenidos durante un control policial porque su acompañante supuestamente portaba un arma. Según el relato, para evitar ser trasladados a la cárcel necesitaban que un familiar realizara de inmediato un depósito de dinero.
La adulta mayor respondió que se encontraba sola en su vivienda y que no tenía cómo realizar el depósito, porque su hija estaba trabajando. Sin embargo, el supuesto sobrino le insistió en que buscara la forma de conseguir el dinero, y le aseguró que, una vez solucionado el inconveniente, pasaría por el trabajo de su prima para ir junto a la casa y contar lo sucedido.
Convencida de que su sobrino realmente atravesaba una emergencia, la mujer llamó de inmediato a su hija para pedirle ayuda con el depósito. Al escuchar el relato, la hija comenzó a sospechar de la historia. Aunque su primo efectivamente vive en Quito y se llama Carlitos, le resultó extraño que anunciara una visita inesperada y que poco después solicitara dinero por una supuesta detención.
Para salir de dudas, la hija se comunicó directamente con su primo, quien respondió desde Quito e indicó que se encontraba trabajando y que no había salido de la ciudad.
De inmediato, junto a su esposo, acudió a la vivienda de la adulta mayor. Mientras ingresaban, el teléfono volvió a sonar; sin embargo, antes de que pudieran contestar, la llamada fue interrumpida y ya no volvieron a comunicarse.
Fue entonces cuando la familia comprendió que se trataba de un intento de estafa y decidió compartir lo ocurrido para alertar a la ciudadanía sobre esta modalidad delictiva.
Los familiares hacen un llamado a la población, especialmente a las personas adultas mayores, para que desconfíen de llamadas en las que alguien se hace pasar por un familiar y solicita dinero alegando una emergencia. Recomiendan verificar siempre la información comunicándose directamente con la persona involucrada antes de realizar depósitos o entregar dinero.
Esta modalidad no es nueva y, precisamente porque continúa dando resultados a los delincuentes, sigue repitiéndose con frecuencia. En Girón ya se han conocido casos en los que las víctimas sí llegaron a entregar dinero, aunque se desconoce cuántos hechos similares no han sido denunciados o cuántas personas han sido afectadas mediante otras formas de engaño.


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