Construcciones sismorresistentes

Iniciemos mencionando que no pretendemos ser los agoreros del desastre, peor pensar en ser los salvadores de los prójimos, empero, la experiencia que nos deja el terremoto en Venezuela nos hace meditar sobre el cómo estamos preparados en cuanto a construcciones sismorresistentes en Cuenca y sus alrededores. Creemos que es necesario que todos nos involucremos en hacer un diagnóstico y actuar en función de disponer de construcciones que resistan “hasta donde sea posible” los embates de los sismos, de los cuales no estamos exentos, aun más, cuando estamos ubicados en el famoso “Cinturón de Fuego”.

Conocemos que existen normas para acatarlas en relación a las construcciones con el carácter de sismorresistentes, empero, la interrogante se genera de inmediato : ¿se cumplen o se las hacen cumplir las normas sismorresistentes en la construcción de edificios? En este contexto, es necesario señalar la proliferación de casas grandes y, sobre todo, de edificaciones multifamiliares, que incluso, como que desdicen de la característica de “Ciudad Patrimonio de la Humanidad”.
En este contexto, vale traer a este comentario datos de la ciudad de Quito en donde según la Cámara de la Construcción se incumplen con las normas siendo que la informalidad en las construcciones está por el 60 a 70%, lo que nos induce a pensar que en Cuenca estaremos casi con los mismos porcentajes.

Esta informalidad creemos que se debe a varias situaciones, como: a generalizar que los trámites son engorrosos y demorados, que se dan “quieran o no los compadrazgos y sus influencias” ( si lo mencionado no es cierto: ¡que mejor, pero lo dudo! ), a pensar y sostener que sale más “barato” la dirección y la construcción solo con los “maestritos”, y que el dueño puede intervenir para que las columnas sean más “fuertes”. ¡Ojo!, no quisiéramos hablar de las “coimas” porque no lo hemos evidenciado. Siendo objetivos debemos decir que en Cuenca existen varias construcciones inconclusas con un sinnúmero de varillas al aire y que en un abrir y cerras los ojos aparecen más pisos. Es así, y no nos extrañemos que hay de todo y se puede dar de todo, incluso hasta el pedido de aclaración al suscrito en relación a tocar este tema.

El que escribe esta nota es un profesional de la medicina, observador y no espía del vecino, pero sí preocupado por las incumplimientos de las normas en muchas de las construcciones, y por sostener que en la vida hay que primero ser precavido para evitar futuras y funestas consecuencias. El terremoto en Venezuela y sus repercusiones son una muestra de la fuerza brutal de la naturaleza y de las inobservaciones de los seres humanos. ¡Un reto para el próximo Alcalde!
Hugo Lucero Luzuriaga


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