Estados Unidos anunció este 25 de febrero de 2026 una modificación en su política de sanciones energéticas que permitirá autorizar la venta de petróleo y gas hacia Cuba, siempre y cuando los productos se destinen al sector privado cubano y no a instituciones gubernamentales, militares o de inteligencia de la isla. La medida fue difundida por el Departamento del Tesoro en Washington.
La disposición considera que las exportaciones y reexportaciones de crudo, combustibles y otros productos derivados pueden obtener licencias bajo la “Excepción de Licencia SCP”, siempre y cuando los compradores sean ciudadanos cubanos o empresas privadas para uso personal, familiar o comercial. La norma excluye explícitamente a personas o entidades vinculadas con el gobierno cubano.
Esta autorización se produce en medio de una profunda crisis energética en Cuba, generada por la interrupción de suministros de petróleo desde Venezuela y México, lo que ha afectado el abastecimiento de combustibles en la isla. La falta de provisión de crudo ha impactado en el transporte, la producción energética y la vida cotidiana de los ciudadanos cubanos.
La decisión de Washington busca aliviar en parte la escasez de combustible entre la población civil y las actividades del sector privado, en un contexto en el que las sanciones contra la economía cubana —y las tensiones diplomáticas con el Gobierno de La Habana— se mantienen vigentes. Las autoridades estadounidenses han señalado que esta flexibilización no implica una apertura general a transacciones con el Estado cubano, que permanece sujeto a restricciones bajo la legislación de sanciones vigente.


Deja una respuesta