Rusia reanudó sus ataques contra Ucrania la madrugada del 3 de febrero de 2026, con lo que puso fin a una breve calma en el frente tras un alto al fuego anunciado días antes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Las fuerzas rusas lanzaron una ofensiva que fue calificada como el “ataque más potente del año” contra la infraestructura energética ucraniana, con alrededor de 71 misiles y 450 drones de ataque que impactaron centrales eléctricas y otros objetivos, provocando apagones y dejando sin calefacción a cientos de miles de personas en medio de temperaturas extremas, por debajo de los −20 °C.
El ataque se registró pocas horas antes de la llegada a Ucrania del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien llegó en el marco de esfuerzos diplomáticos para avanzar en negociaciones de paz.
La tregua había sido anunciada por el Kremlin luego de una solicitud de Trump para que Rusia se abstuviera de atacar la capital, Kiev, hasta el 1 de febrero; sin embargo, tras ese plazo los bombardeos se intensificaron.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y calificó la ofensiva como un “ataque deliberado contra la infraestructura energética”, señalando que Rusia habría aprovechado la pausa para acumular armas y luego realizar una ofensiva en los días más fríos del invierno.
Las ofensivas afectaron varias regiones de Ucrania, incluyendo Kiev, Dnipró, Járkov y Odesa, y generaron daños extendidos en líneas de transmisión y centrales térmicas que provocaron cortes de energía y calefacción en miles de hogares.
Además, el gobierno ucraniano manifestó que los ataques buscan “desmoralizar a la población” en medio de una guerra que ya se extiende por casi cuatro años desde la invasión rusa iniciada en febrero de 2022.
Este resurgimiento de los hostigamientos ocurre justo cuando representantes de Ucrania, Rusia y mediadores internacionales se preparan para continuar negociaciones de paz programadas en Abu Dabi, con asistencia de Estados Unidos y otros países, en un intento por hallar una salida diplomática al conflicto.


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