Una tormenta invernal de gran magnitud, catalogada por las autoridades meteorológicas como uno de los episodios más severos de los últimos años, ha afectado a dos tercios de Estados Unidos, dejando al menos 11 personas fallecidas y provocando cortes de energía que han afectado a más de un millón de hogares en diversas regiones del país.
El fenómeno climático, apodado “Fern” por los servicios meteorológicos, se ha extendido desde el sur y centro hasta el noreste de la nación, con intensas nevadas, aguanieve, acumulaciones de hielo y temperaturas extremadamente bajas. Estas condiciones han generado interrupciones masivas en la red eléctrica, especialmente en estados del sur y este, y han obligado a autoridades locales y federales a declarar estados de emergencia en al menos veinte estados.
El Servicio Nacional de Meteorología indicó que el sistema climático ha provocado condiciones peligrosas para la población, con carreteras resbaladizas, caída de hielo y nieve, así como la posibilidad de que el frío extremo persista varios días más. Las autoridades han llamado a la ciudadanía a evitar desplazamientos innecesarios y a tomar precauciones ante temperaturas que en algunas zonas podrían alcanzar niveles potencialmente mortales.
La tormenta también ha causado cancelaciones y retrasos en vuelos en los principales aeropuertos del país, afectando miles de itinerarios y elevando la complejidad de las operaciones de transporte aéreo y terrestre.


Deja una respuesta