El Gobierno de Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, declaró este 20 de enero de 2026 que no considera probable que Estados Unidos recurra a una invasión militar para intentar hacerse con el control de la isla ártica, aunque advirtió que ningún escenario puede ser completamente descartado ante la presión geopolítica y estratégica en la región.
Durante una rueda de prensa en Nuuk, el presidente autonómico groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, señaló que no es probable que se use la fuerza militar, pero subrayó que el país debe estar preparado para todas las posibilidades, en un contexto de disputas estratégicas y retórica beligerante desde Washington.
El vicepresidente del ejecutivo groenlandés, Múte B. Egede, insistió en que las autoridades han establecido grupos de coordinación que integran a la policía, el Comando Ártico, municipios y ministerios, con el fin de reforzar la seguridad interna y responder ante posibles presiones externas.
Nielsen calificó como inaceptable cualquier sugerencia de anexión forzosa del territorio y enfatizó que Groenlandia forma parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que implicaría consecuencias más amplias para la seguridad regional si se llegaran a activar escenarios de conflicto.
Asimismo, las autoridades groenlandesas subrayaron la importancia de mantener cooperación con Dinamarca, la OTAN y la Unión Europea, y han observado que las recientes tensiones han afectado emocionalmente a la población de cerca de 57 000 habitantes, quienes han seguido de cerca el debate internacional.
El contexto de estas declaraciones se da en medio de un aumento de la atención internacional sobre el Ártico, una región de creciente interés geopolítico por sus rutas marítimas, recursos naturales y posiciones estratégicas, donde actores globales debaten sobre alianzas, defensa y cooperación multilateral.


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